Los elementos de maderoterapia son herramientas artesanales y vivas que requieren un cuidado especial, tanto antes de estrenarlos como entre sesión y sesión.
Al ser herramientas profesionales de alta calidad, no llevan lacas, barnices, impregnantes ni pinturas químicas. Esto garantiza un contacto natural y seguro con la piel, pero también significa que la madera viene al natural: clara, opaca y, a veces, con restos del propio polvillo del taller.
⚠️ Regla de oro: Jamás mojes ni sumerjas tus maderas en agua. La humedad excesiva las hincha, deforma, vuelve ásperas y arruina sus propiedades.A continuación, te enseñamos el procedimiento de curado que debes realizar una sola vez, antes del primer uso, para proteger tus herramientas de la humedad y el desgaste.
El Procedimiento de Curado (Antes del primer uso)
Para preparar tus herramientas nuevas, seguí este orden:
1. LIMPIAR (Quitar el polvillo)
Retirá cualquier excedente de aserrín o polvo de fábrica. Hacelo a mano utilizando un paño seco o un cepillo de cerdas finas. Si es necesario, podés usar un paño apenas humedecido con agua y una gota de jabón neutro, pero asegrate de que esté perfectamente escurrido para no humedecer la madera.
2. DESINFECTAR
Antes de sellar la madera con el aceite, es el momento de higienizarla. Pulverizá toda la superficie con una mezcla de alcohol al 70% y unas gotas de aceite esencial de Árbol de Té (Tea Tree). No hace falta frotar; este poderoso combo natural elimina bacterias y gérmenes al instante. Dejá secar por completo unos minutos.
3. CURAR (Sellar con aceite)
Con la madera limpia y desinfectada, impregná un paño seco con aceite neutro y frotá toda la superficie del elemento. En las zonas difíciles o ranuras donde no llegue el paño, podés aplicar el aceite con un gotero.
- Dejá reposar la madera durante una hora para que absorba el aceite.
- Repetí el proceso al menos una vez.
¿Qué pasa después del curado?
Es completamente normal que, al aplicar el aceite de curado y luego los aceites de los masajes, la madera se oscurezca. Esto no significa que el elemento esté sucio, sino que el material ya está activo, protegido de la humedad y listo para trabajar. ¡Es la señal de que tus herramientas tienen vida y uso profesional!
- Nota: Entre sesión y sesión, solo necesitarás retirar el excedente de aceite de la jornada con un paño seco y volver a desinfectar con tu spray de Tea Tree.